El Modelo Mexicano de Formación Dual (MMFD) se basa en la vinculación de teoría y la práctica, que al estudiante pueda generar al estar integrando a una empresa donde desarrolle sus competencias profesionales, al mismo tiempo que desarrolla competencias genéricas y disciplinares a fin de lograr una educación integral mediante, con la concertación de convenios de colaboración y coordinación educativa entre empresa y planteles.
Se constituye en una de las opciones para preparar a los jóvenes para el empleo, mediante las siguientes acciones:
Establecer en los programas de estudio un equilibrio armónico entre la formación teórica y práctica, para lo cual es necesario alternar el período de formación en el aula con el espacio del trabajo.
Históricamente, las carreras técnicas carecían de la base de competencias básicas y transversales del bachillerato, por lo tanto se concebían como especialidades con menor valor académico, o con menores oportunidades laborales bien remuneradas.
Para abordar esta carencia, el sector educativo en México incluyó competencias de bachillerato en sus escuelas técnicas terminales. Con ello, se permitió a los jóvenes de carreras de nivel técnico continuar con su plan de vida y carrera.